"La mente es cómo un artista, capaz de pintar los mundos. Todo lo percibido surge del mismo funcionamiento de la mente. No hay nada que no surja de ella. Si la gente comprende cómo funciona la mente creando y pintando toda esa clase de mundos, será capaz de percibir a Buda y comprender su verdadera naturaleza."
Avatamsaka Sutra.

REVERENCIA A NUESTROS ADVERSARIOS


REVERENCIA A NUESTROS ADVERSARIOS

Introducción:

A medida que avanzamos en el proceso de curación nuestro planeta, hay fuerzas e instituciones a las que tendremos y deberemos desafiar. Los hombres y mujeres que sirven a estas estructuras pueden parecer que son nuestros oponentes, nuestros enemigos. Aquí presentamos una práctica de grupo que nos permite liberarnos de miedo y rencor hacia estas personas, y afianzarnos en la compasión que todo lo abraza.

El maestro budista Thich Nhat Hanh ánima a sus estudiantes a expresar su respeto, gratitud y buena voluntad con el acto de la reverencia.
Debido a que algunos occidentales se sienten incómodos con la noción de reverencia, él lo llama “Tocar la Tierra”- dedicado a sus mayores y maestros, al Buda Dharma y a la comunidad espiritual, a sus tradiciones de fe originarias, a sus antepasados y a nuestro lugar en el planeta. Esta practica de honrar a nuestros adversarios fue escrita por una miembro veterana de la Orden del Interser, Catriona Reed.

Descripción del ejercicio:

Permanecemos de pie con suficiente espacio delante de nosotros para arrodillarnos y tocar la tierra con las manos y la frente. Si hay un altar o un emblema, como la bandera de la Tierra, podemos situarnos en frente de él.
El guía lee el texto en voz alta, haciendo una pausa en cada párrafo en el que todos, el que guía “Tocamos la Tierra” (descansando rodillas, manos y después la frente en el suelo). Diez párrafos, diez reverencias. Algunos prefieran hacer una postración completa, al uso tibetano; otros quizás decidan abstenerse de la práctica y solamente escuchar a los lados. El ritmo debe ser de principio a fin, lento y sin prisa.


Tocar la Tierra por Nuestros Adversarios
Por Catriona Reed

Vosotros, que deliberadamente os involucráis en la destrucción del medio ambiente para vuestro beneficio y lucro, vosotros me enseñáis cuánto valoro la honestidad, la generosidad, la claridad y la expresión del amor por este Planeta, nuestro hogar, y por nuestros hermanos y hermanas compatriotas, humanos y no humanos.
Por todo esto os reverencio en gratitud y toco la Tierra.

Suscitáis en mi la pasión y el amor que siento por esta vida, el suelo, el aire y el agua y todos los seres que éstos alimentan; la pasión que siento por la creación de una comunidad íntegra, fuerte y sostenible. Debido a la fortaleza con la que resisto vuestras acciones de destrucción, puedo ver cuan fuertes son mi amor y mi pasión.
Os reverencio con gratitud y toco la Tierra.

Porque el dolor que siento, cuando soy testigo del dolor del mundo, no es menor que vuestro propio dolor, a vosotros que perpetuáis la destrucción, a vosotros que os aisláis de las necesidades de las generaciones del presente y del futuro.
Os reverencio con compasión y toco la Tierra.

Porque el dolor que produce la codicia, la alineación y el miedo no es diferente del dolor que produce la tristeza por lo que se pierde. Os reverencio con compasión y toco la Tierra.

Por el poder de mi ira, transformándose en amor, por la belleza y la integridad de todas las formas de vida, y por la luminosa energía de mi pasión por la justicia y el bienestar de todos los seres. Os reverencio con gratitud y toco la Tierra.

Porque todos queremos ser felices, sentirnos intactos y partes de un todo único, por ese deseo compartido. Os reverencio con compasión y toco la Tierra.

Porque me desafiáis con vuestras acciones, haciendo que me libere del apego a que mi visión y mi entendimiento son los únicos verdaderos. Os reverencio con gratitud y toco la Tierra.

A vosotros que me enseñáis que la mente es una fuente sin límite, un milagro capaz de manifestarse como amor, como codicia, como miedo; capaz de claridad o engaños; ciega a la consecuencia de las acciones o abierta a la coherencia sin límites de todo lo que hacemos y experimentamos en la vida. A vosotros que me enseñáis lo que sería capaz de hacer si dejara que gobernaran mi vida el miedo y la codicia. Grandes y formidables maestros. Os reverencio con gratitud y toco la Tierra.

Porque el temor a la capacidad de la mente de engañarse y alienarse, hace dirigirme sin demora hacia la comprensión y a la alegría. Os reverencio y toco la Tierra.

Con la comprensión de que todo esto pasará y con amor en mi corazón. Os reverencio y toco la Tierra.


Traducido de la página www.joannamacy.net