"La mente es cómo un artista, capaz de pintar los mundos. Todo lo percibido surge del mismo funcionamiento de la mente. No hay nada que no surja de ella. Si la gente comprende cómo funciona la mente creando y pintando toda esa clase de mundos, será capaz de percibir a Buda y comprender su verdadera naturaleza."
Avatamsaka Sutra.

LOS ECOSISTEMAS Y SUS DERECHOS

Hoy, la Comunidad Fondo para la Defensa Legal del Medio Ambiente (http://www.celdf.org/) ha anunciado que Ecuador se ha convertido en la primera nación en el mundo en cambiar la proteción medioambiental para que tenga una base de derechos. Hubo un tiempo en el que los seres humanos se consideraban propiedades (esclavitud) y esta idea ya no es aceptada en el mundo desarrollado. Aún así, Ecuador, un país en desarrollo, es el primero en comenzar a codificar en su Constitución el concepto de que la naturaleza no es sólo una propiedad, sino que tiene un derecho inherente de existencia.

El 7 de Julio, 2008, la Asamblea Constitucional Ecuatoriana, compuesta por 130 delegados, elegidos a lo largo y ancho del país, eligió re-escribir la Constitución del país para aprovar la nueva constitución, reconociendo los derechos de la naturaleza y los ecosistemas. "Si se adopta finalmente esta constitución por la gente, Ecuador se convertirá en el primer país en el mundo en codificar un nuevo sistema de protección medioambiental basado en derechos," dijo Thomas Linzey, el director ejecutivo de la Comunidad Fondo para la Defensa Legal del Medio Ambiente.

A lo largo del pasado año, el Fondo para la Defensa Legal ha sido invitado a asesorar a delegados de la Asamblea Constitucional Ecuatoriana para reescribir la constitución de dicho pais. Los delegados pidieron al FDL hacer un borrador de los Derechos de la Naturaleza para la constitución, basada en órdenes desarrolladas y adoptadas por las municipalidades en los Estados Unidos de Norteamérica. El FDL ya ha asesorado a comunidades en Pennsylvania, New Hampshire, y Virginia para hacer borradores y adoptar nuevas leyes que desafíen el estatus de las comunidades naturales y ecosistemas de simples propiedades bajo la ley para ser reconocidas bajo la ley cómo entidades con derechos inalienables.

Estas leyes locales reconocen que las comunidades naturales y los ecosistemas tienen un derecho fundamental a existir y florecer, y que los residentes en esas comunidades tienen la autoridad legar para reforzar esos derechos en beneficio de los ecosistemas. Además, estas leyes, requieren de los gobiernos locales un remedio a las violaciones de dichos ecosistemas y sus derechos. En esencia, estas leyes representan los cambios en la ley de propiedad, eliminando la autoridad del propietario a interferir en el funcionamiento de los ecosistemas y las comunidades naturales que existen y dependen de esa propiedad para su existencia y florecimiento. Estas leyes locales permiten ciertos tipos de desarrollo que no interfieran con los derechos de los ecosistemas y su subsistencia.