"La mente es cómo un artista, capaz de pintar los mundos. Todo lo percibido surge del mismo funcionamiento de la mente. No hay nada que no surja de ella. Si la gente comprende cómo funciona la mente creando y pintando toda esa clase de mundos, será capaz de percibir a Buda y comprender su verdadera naturaleza."
Avatamsaka Sutra.

TIERRA ALMA Y SOCIEDAD (Segunda Parte)

Aquí va la segunda parte de los apuntes...

Tenemos la idea de un Dios cómo un creador, un artista, un pintor que creo el mundo y después se fue ha hacer la siesta. En la iconografía hindú, dios se representa cómo una figura bailando. El que baila no puede separarse del propio baile. El que crea no puede separarse de la creación. Si el que baila deja de bailar, se acabó el baile.
La creación no es algo que sucedió en un pasado lejano, es algo que continúa sucediendo en cada momento. Otra idea de separación es entre Dios y el Mundo. No hay tal separación. Dios continúa bailando.


El cristianismo no ha sido siempre tan dualista, tuvo que haber una readaptación de paradigma que ha desencadenado la colonización y el saqueo de la Tierra hasta nuestros días. En un momento dado, se dejó de considerar a la Tierra cómo algo divino, algo sagrado. Si ya no era divina, entonces podríamos saquearla y apropiárnosla, podríamos cercarla y ponerle precio. Las cazas de brujas en la Edad Media, uno de los genocidios menos comentados de la historia, fueron en realidad exterminios de mujeres, comadronas, pueblos conectados con la sabiduría de la Tierra, gente que conocía los secretos de la biodiversidad y que sabía cómo sanar a través de plantas, gente que hacía rituales de conexión con la Tierra.

EDUCACIÓN:

En la escuela Shoumacher, fundada en parte por Satish Kumar, un día a la semana, los niños salen al jardín, al huerto y experimentan y aprenden; cocinan su propia comida, hacen pan. La educación es experiencia. Si en todas las Universidades tuviéramos un día de experiencia en la naturaleza podríamos educarnos en una economía basada en la ecología. El conocimiento de por sí no es sabiduría. La sabiduría llega al poner el conocimiento en práctica al tener la experiencia del conocimiento. Podemos saber cómo hacer fuego (conocimiento) pero quizás no sabemos cómo utilizarlo correctamente (sabiduría).

Vandana Shiva:

Dharma es vivir de una forma apropiada con la Tierra, el Alma y la Sociedad. El Dharma esta en nuestra vida diaria, es un baile. En sánscrito la palabra para economía es la misma que para ecología, no hay una diferenciación. Debemos aprender cuando es suficiente. ¿Cuanto es suficiente? Saber cuanto es suficiente es la forma más alta de vida, esto lo dijo Gandhi.

Hay una oración en India: Dios, dame lo suficiente para que no pase hambre mi familia, ni nadie que me visite pase hambre. Esto es verdadera abundancia. Abundancia es conocer los límites de la Tierra y ser sostenibles dentro de esos límites, dentro de esos ciclos. Si no conocemos los límites podemos crecer, pero ese será un crecimiento que produzca escasez, en el mundo ha habido un crecimiento de producción en comida, pero al mismo tiempo hay una escasez extrema en regiones que antes eran fértiles y sostenibles. El crecimiento descomunal en este siglo esta desencadenando en la actualidad una convulsión extrema en el sistema vivo de la Tierra, y esto desencadenará una escasez y una des-estabilización descomunales. Siempre que hay un crecimiento o unas soluciones milagrosas, hay una escasez y unos problemas proporcionalmente equivalentes.

La revolución verde que introdujo la agricultura química en India, ha provocado un crecimiento muy cuestionable en producción de trigo y otros monocultivos, pero ha desplazado a poblaciones, contaminado ríos y suelos fértiles, y sumido en la pobreza y el hambre a gente que antes vivía de una forma sostenible y aprovechando la biodiversidad de sus regiones. Punjab, el estado dónde se produjo con más éxito esta implantación de la agricultura industrial, es uno de los más contaminados y con más tasas de cáncer.

El libre comercio fue creado sobre 1719 por el Reino Unido para controlar el mercado y la producción. Gandhi desafió al imperialismo británico volviendo a una economía familiar para fabricar tejidos: la rueca. Hasta hace muy poco millones de familias han subsistido de esta forma. Ahora en un plumazo, y sin que nadie se de cuenta, Ambani, el saqueador actual de la India ha destrozado este sistema de subsistencia, produciendo textiles baratos y contaminantes, con máquinas obsoletas y desfasadas que ha comprado a países desarrollados. Ambani controla la industria petroquímica, la energía, internet, telefonía móvil. Y necesita un ejercito privado para proteger sus intereses. Ha llegado a controlar los recursos y al mismo tiempo destruye sistemáticamente alternativas que amenacen su hegemonía.

40 millones de personas viven del comercio a pequeña escala en India. Es la llamada economía de la carreta, vendedores que ofrecen productos frescos del día casi a las puertas de tu casa. Esta es una democracia comercial, el comercio a pequeña escala es democrático. Wall-mart, una cadena de supermercados de USA quiere tener parte del pastel de la distribución de alimentos en India. Si llegara a imponerse, 40 millones de personas verían amenazado su modo de vida.

En India hemos pasado de las Vacas Sagradas a los Coches Sagrados, actualmente se ofrece dinero a la gente que logra atrapar una vaca y llevarla a un establo municipal. Antes si la vaca estaba en medio de la carretera, te esperabas. Ahora no.
Todo sistema económico saludable y robusto debe crecer de arriba abajo, de la localidad a la globalidad, no al revés. Hacer depender a la localidad de la globalidad es altamente insostenible, ineficiente y contaminante. No podemos esperar que la riqueza gotee de arriba, de la élite, nunca ha sucedido tal fenómeno. La riqueza y la abundancia surgen de economías locales sanas, diversas, fuertes y sostenibles.
Shakti es el término hindi para energía, muy ligado a la fuerza del trabajo humano.
Ahora vemos la energía cómo un producto que se crea en fábricas de hacer energía. Hay un crecimiento en producción de energía en fábricas y por máquinas, pero no hay un crecimiento en trabajo humano, en trabajo con nuestras manos.

Así mismo podemos tener crecimiento económico sin tener crecimiento en trabajo. La agricultura industrial proporciona crecimiento económico para unos pocos, pero no proporciona trabajo. Las tareas de la agricultura ecológica cómo cultivar la tierra, recoger madera, desbrozar a mano, sin herbicidas, crea verdadero trabajo, verdadera energía humana. Si dependemos del petróleo suprimimos mano de obra, creamos pobreza humana. Este es el paradigma de la producción actual, cuanta menos mano de obra y más producto cosechado mejor. este paradigma lleva a la pobreza y la escasez.

Pongamos cómo ejemplo un campo de maíz en USA, para producir una sóla caloría de maíz, necesita 10 calorías provenientes de productos petroquímicos, llámense fertilizantes, pesticidas, herbicidas, gasóleo para el tractor... ¿Es esta una producción eficiente?

Estamos comiendo petróleo, desde que se planta la semilla, hasta que crece la plante a base de fertilizantes, pasando por su procesamiento y transporte...
La comida se ha convertido ya hace tiempo en una mercancía. Ha entrado en el libre mercado y debido a esto se ha distanciado mucho de su camino a llegar a convertirse en un derecho humano esencial.
En China, 100.000 campesinos se revelan cada año por la situación agraria, en India no hay cifras exactas, pero se dice que un 40% de la población campesina se esta revelando.

La tecnología y el progreso han secuestrado nuestra mente. Nos han anestesiado. Los mitos de la publicidad, nos venden un mundo ideal de sonrisas de plástico.
Tierra, Alma y Sociedad tienen que ver con las conexiones que hacen que la vida sea posible.

El dinero no es riqueza. El dinero ha sido una invención humana, una forma de intercambio, una medida de la riqueza, pero no es la riqueza misma. La verdadera riqueza es la tierra viva y fértil, unas comunidades en armonía, la paz, el aire limpio, el agua limpia. El dinero puede tener su lugar en el mundo, es un invento que nos ayuda a intercambiar cosas de una forma relativamente sencilla, pero el lugar que tiene ahora y la importancia que ha adquirido deben cambiar.

Existen tres tipos de economías:

La economía de la Tierra, la economía de la Sociedad, y la economía del Mercado.
La economía de la Tierra debe ser la base de las otras dos, no al revés. El dinero se ha convertido en capital y el capital se ha convertido en un medio de poder, acumulación y dominación.

Dios se manipuló en un momento dado de la historia de la humanidad para hacerlo resistente al capitalismo.
En la actualidad el 70% del capital con el que se especula en el mundo no es real, es aire. No existe nada en el mundo real que materialice esa riqueza especulativa. En otros tiempos si que estaba el patrón oro, el capital tenía que ver con algo real, con el oro. En la actualidad no, esto nos ha llevado a la crisis en la que estamos en la actualidad.
Gandhi hizo una re-formulación de los pecados capitales: uno de ellos era el beneficio sin trabajo. La gente que especula e invierte en bolsa de alguna forma esta cometiendo este “pecado”.

En la ONU se manejan los índices de pobreza con la medida gente que subsiste con menos de 1$ diario. Esta es una medida un tanto desafortunada. Hay gente que quizás vive con menos de 1$ diario, pero tiene su bosque, su huerto, su pozo cercano, quizás utiliza el trueque cómo forma de vida... y tan solo necesita o.50$ al día para comprar otras cosas. En cambio, hay gente que vive con 15$ diarios pero vive en una chabola, el agua que consume esta privatizada, tiene que comprar harina importada, su comunidad ha sido desplazada por conflictos, vive en un ambiente contaminado... ¿Quién es realmente más pobre?

En India se sigue produciendo la compra de tierras a pequeños campesinos para ampliar los latifundios de monocultivos. Una organización de agricultores indios envió miles de postales al ministro de agricultura Indio, que les estaba intentando convencer indirectamente para que vendieran sus tierras. En las postales decía así: ¿Por cuanto vende a su madre? Para los agricultores la tierra es su madre, no esta en venta.
El groso de nuestra economía, para que realmente sea una economía de abundancia verdadera, sostenible y próspera, debe ser local. Gandhi promulgó un nacionalismo económico, en el sentido que decía que teníamos que consumir productos locales y nacionales antes que extranjeros, para combatir la miseria y la explotación de la Tierra.

La mejor forma de ayudar a los pobres no es dándole ayuda para su desarrollo, es quitándole el pie de la cabeza. “ Para aliviar la pobreza, roba menos, da más.”
Existe una oración en la India que dice así: “ Que la semilla nunca se agote!” Las semillas contienen dentro de sí el árbol y todos los árboles que nacerán en el futuro. Una semilla es infinita. El mijo en inglés es millet, recibe este nombre porque cada semilla produce un millón de semillas.

Las compañías transnacionales que se han enriquecido herbicidas y pesticidas, cómo Monsanto o Cargyl ahora, a través de la ingeniería genética, claman la propiedad intelectual de las semillas. Se quieren convertir en “vidatenientes”, una versión contemporánea de los “terratenientes”. Los vidatenientes controlan y hacen pagar una renta por cultivar las semillas de su propiedad, manipulan las semillas para que sean infértiles en una segunda generación, a través de un gen suicida, esta tecnología se denomina Terminator. Además prohíben guardar las semillas para el año próximo, algo que la humanidad ha estado haciendo desde tiempos inmemoriales.

Venden las semillas, cada año, venden los pesticidas y herbicidas, y también controlan los créditos que los agricultores tienen que adquirir para hacer estas compras cada año. La deuda de los agricultores aumenta cada año y al final llegamos a la cifra de 200.000 campesinos que se han suicidado bebiendo el propio herbicida que les vendieron cómo promesa de una vida mejor y más prospera.

Estas compañías están librando una batalla contra la evolución cultural de la humanidad, tan ligada a la agricultura. La oración de Monsanto es: “Que la semilla se agote cada año, y así cada año podré vender la semilla y hacerme rico”
Sobre el comercio de emisiones de CO2... Cuando alguien tiene un problema, no lo pone en el mercado para esperar que se solucione... La misma mentalidad que creo el problema no puede resolver el problema, es un problema de paradigma y de forma de pensar. Una visión cartesiana del mundo, como un máquina, como un mercado global. Lo peor de esta visión es que nos impide ver el milagro de la Vida.

El mecanicismo oculta la interconexión de todo con el todo en el universo.
Francis Bacon, el pensador del siglo XVI, creador del método científico dijo que la mejor manera de conocer a la naturaleza es violándola. Esta afirmación ha sido uno de los peores obstáculos para que veamos a la naturaleza, a la Tierra como nuestra madre, como algo sagrado. Y ahora, cambiar esta visión, significaría darnos cuenta que hemos estado violando a nuestra Madre. En un momento dado en la historia, se produjo una convergencia entre el libre comercio, el auge de la industria mecanicista y una iglesia cristiana masculina y dominadora. Se persiguió lo femenino, lo holístico, lo pagano.

Gandhi cada día rezaba unas oraciones, entre ellas, uno de esos versos era: “ Hazme cada día más femenino”.

El amor debe ser la motivación principal para nuestra acción positiva, no debemos movernos por el miedo o la ira, sino por nuestro amor. Al enfrentarnos a la destrucción y la dominación del mundo el amor y la reverencia a la vida debe ser lo primero.

Satish Kumar:

Tenemos que volver a experimentar la naturaleza, si nos desconectamos de ella, estamos huérfanos. La sociedad industrial mecanicista nos ha reducido a un engranaje económico-mercantil de producción. Debemos restaurar nuestra creatividad innata, en el día a día de nuestra vida. Utilicemos nuestras manos cómo si fueran un regalo divino para crear. Empecemos a crear y dejemos de consumir. Existe una alegría profunda al crear algo bello, esa alegría la perdemos cuando consumimos todo ya prefabricado, precocinado, prediseñado... Hay una diferencia entre ser un empleado y ser un creador. En cada estación la tierra produce abundancia. Las escuelas cómo sistemas que atrapan a los niños, los encierran y los separan del mundo. Sistemas que preparan a los niños para el mercado laboral, para el consumo.
Satish creó una escuela en su pueblo, para su hija y para otros niños del pueblo. Pensaron que el aula sería la cocina, allí los niños aprenden a cocinar, a hacer el pan, a fregar los platos de una forma bella y con armonía.

Algún día a la semana hacen excursiones a la naturaleza para experimentar el mundo de primera mano. Sin hacer fotografías y sin nada para apunta. Las fotografías y los textos son experiencias de segunda mano. Sin experiencia no hay sabiduría. El conocimiento más la experiencia nos aportan sabiduría. El conocimiento y la información en sí no son sabiduría.
Gandhi dijo: “ En el mundo hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no hay suficiente para satisfacer a codicia de una persona.” La Tierra no nos pertenece, nosotros pertenecemos a la Tierra.
La economía y la ecología son dos piernas con las que las civilizaciones pueden caminar. Si caminamos a la pata coja, sólo con la economía, no tardaremos en caernos.

Vandana Shiva:

El problema es que en la actualidad nos han cortado las dos piernas. Las finanzas y la Tierra tienen una relación asimétrica: la Tierra, los bosques, los océanos, se pueden convertir en dinero, pero el dinero no se puede convertir en bosques, peces, arroz...
Dentro de poco nos daremos cuenta de que no podemos comer dinero. Los nativos norteamericanos ya dijeron a los colonizadores ingleses: “ Sólo cuando hayáis destruido cada montaña, cada río, cada bosque, cuando el último pez haya muerto, sólo entonces os daréis cuenta de que el dinero no se come.”
La humanidad esta despertando, si no despertamos ya, quizás es mejor que desaparezcamos de la Tierra.

La gran mayoría de los conflictos en el mundos son conflictos de por la tierra, el caos humanitario en Darfur, se nos ha dicho que es un problema de integrismo religioso islamista. La realidad es mucho más compleja. Después de años de sequía los campos no dan a basto para subsistir, los campesinos coincide que son cristianos, los pastores errantes coincide que son musulmanes... La tierra y el agua esta en la base de este conflicto.

Podemos crear abundancia verdadera celebrando la diversidad y abandonando los monocultivos. Tratando a los alimentos cómo comida, no cómo mercancía. Prescindiendo del uso de combustibles fósiles y de dinero burbuja. Hemos estado comiendo petróleo, debemos dejar de comer petróleo y comenzar a comer comida de verdad. Para comer tenemos que volver a la naturaleza, y esto no sólo es posible, esta muy bien.

REFLEXIONES DE UNA CERDA













Una ciudadana de la especie mamífera hermana llamada comúnmente Cerdos. Escribió estas palabras a propósito de un Simposium sobre Derechos Humanos que se realizaba en una prestigiosa universidad. Presentándose ante todos los asistentes y realizando su discurso con gran indignación.

¿Derechos Humanos? ¿Y los Deberes Humanos donde están?
¿Como siempre os creéis en el centro del mundo verdad?
Que tristeza!! Que ignorancia tan grande! Y ni siquiera os lo planteais!
Todavía no entra en vuestros esquemas que este planeta no es vuestro!


Que nunca tendréis derechos humanos hasta que no proclaméis los derechos de los animales, vuestros hermanos. Hasta que no proclaméis con igual importancia los derechos de los árboles y el mundo vegetal, e incluso hasta que no proclaméis el derecho del mundo mineral, y de los sistemas vivientes. Hasta que esto ocurra, esta fantasía hipócrita de vuestros Derechos Humanos no van a ser más que papel mojado, mojado; papel mojado y pringoso con olor a mierda!!.
¿Creéis que estoy enfadada? Pues si estoy muy enfadada, y me molestan esas risitas que oigo por las esquinas, porque no he venido a que os riáis de mi. He venido a hablaros desde mi corazón, he venido ha hablaros desde la rabia que rebosa de mi hígado, por la injusticia que hemos estado viviendo los animales durante tanto tiempo, una injusticia, un horror y una crueldad sin límites.

Perpetrada por vosotros, humanos y humanas, por creer que necesitáis nuestros cadáveres para vuestra alimentación. He venido a reivindicar la igualdad en derechos que tenemos los animales como yo y la igualdad en derechos de toda la Vida en la Tierra!
¿Por qué os creéis especiales? A ver decidme.... ¿Acaso porque tenéis razón? Pienso, luego existo... dijo uno de vuestros asquerosos científicos mecanicistas que ven el precioso cuerpo de nuestra Madre Tierra cómo si fuera una máquina de producir papel higiénico y automóviles.
¿Porque nadie todavía no ha pronunciado las palabras: Respiro, luego existo?
¿Porque si dejáis de respirar os vais a la mierda, es que acaso pensar es menos importante que respirar? Eh?

Existís por nuestra generosidad, nada más y nada menos, por la generosidad de la Tierra entera, y creéis que tenéis el derecho de poner un precio a lo que os hemos ofrecido gratis, cómo las semillas y cómo nuestros cuerpos, nuestros cadáveres secos y salados que vosotros llamáis JAMÓN. Pues señoras y señores, empecemos a llamar las cosas por su nombre. El Jamóncito, no es otra cosa que cadáver de cerdo. Cadáver de cerdo o cerda que ha vivido su vida en un metro cuadrado, sin moverse, sin luz natural, rebozado en su propia mierda... cerdo o cerda que ha sido masturbado y violada mecánicamente, sin derecho a relacionarse con sus hermanos y hermanas de su propia especie, y llevado a una sala de abatimiento y descuartizado en trocitos para ser consumido por los más refinados paladares pensantes y con una razón majestuosa y científica.

Acaso os creéis especiales porque tenéis consciencia, porque vivís en la sociedad de la información y la comunicación, la sociedad del conocimiento.... JAJAJAJA y encima os creéis todo eso!!.
¿Donde quedó vuestra sabiduría y vuestra compasión en todo esa información y ese conocimiento!? Dónde?? Decidme... Desde luego en algún lugar remoto.
Vengo aquí para dar mi testimonio, que es el testimonio de mi especie y de todas las especies animales, vegetales y minerales que están siendo destruidas y aniquiladas por vuestra prodigiosa razón humana.

Vengo a hablaros de la tristeza tan grande que llevo en mi corazón, por los 20 hijos que he perdido. Sí, 20 hijos, ni más ni menos, que me fueron arrebatados de cuando apenas tenían un mes de vida, en ese frío y mugriento metro cuadrado, para ser asesinados y devorados cómo cochinillo tiernecito y crujiente, en vuestras fiestas.
Solo puedo sentir tristeza y rabia por todo esto. No se si hay un un lugar para la esperanza, sinceramente. No tendré esperanza hasta que no reconozcáis este racismo entre especies, este maldito especismo.

Hasta que no lo reconozcáis, y os perdonéis a vosotros y vosotras mismas, y hasta que no os reencontreis con vuestra naturaleza animal, vegetal y mineral, tampoco habrá esperanza para la realización de los Derechos Humanos en medio de una catástrofe de destrucción de la vida que crece y crece. No sois superiores. Todos pertenecemos a la red de la vida. Sin todos nosotros y el resto de seres vivos nunca hubierais podido ni existir. Es hora que os deis cuenta de esto.

TIERRA, ALMA Y SOCIEDAD (Primera Entrega)



Esta es la primera entrega de los apuntes que tomé hace unas semanas en el encuentro IV Encuentro con Vandana Shiva y Satish Kumar, en Mancor de la Vall, Mallorca. Son un poco esquémáticos en ocasiones, pero creo que leyéndolos se puede saborear un poco la esencia de lo que fue el encuentro.

Primera entrega:

Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad. Con esta frase, y la acción en sí de encender una vela Satish Kumar empieza su charla. Nos habla de esta triada de conceptos: Tierra, Alma y Sociedad. Términos que deberían dirigir nuestro camino en esta época planetaria. En otras épocas hemos tenido otras triadas de conceptos que han guiado movimientos o generaciones enteras: Padre, Hijo y Espíritu Santo (cristianismo), Libertad, Igualdad y Fraternidad (revolución francesa); Cuerpo, Mente y Espíritu (movimiento new age)... Las triadas anteriores no incluían la dimensión ecológica.

El simple hecho de hablar de la naturaleza cómo algo separado es una ilusión, los humanos formamos parte de la naturaleza, no hay separación. La palabra Tierra, nos conecta con la vida. Estamos hechos de tierra. Nuestro interés básico debería ser reconectarnos con la tierra. Todos los problemas de nuestro tiempo, las depresiones, la ansiedad, la codicia extrema, la violencia, tienen mucho que ver con nuestra desconexión con la tierra.

El 1 o 2 por ciento de la población en el Reino Unido se dedica a la agricultura, pero esto no significa que se dedique a trabajar la tierra. Los agricultores hoy en día apenas están en contacto con la tierra, se suben al tractor, muchas veces con un protector auditivo o música, y desde la cabina del tractor aran la tierra, siembran, cosechan, y pulverizan fertilizantes y herbicidas. Con la industrialización de la agricultura y los monocultivos se produjo un cambio de paradigma. La tierra ya no estaba viva, ya no era sagrada. Con la agricultura químico-intensiva la tierra es simple y llanamente un recipiente dónde verter fertilizantes, semillas de una sola especie y químicos.
Aún así en el Reino Unido también encontramos muy buenos jardineros. Toda Inglaterra debería cultivarse cómo un jardín, no como un campo de producción industrial. El trabajo con la tierra, según Gandhi, es una de las mejores formas de crecimiento espiritual. Al trabajar la tierra desarrollas una reverencia hacia la vida, la tierra, el suelo, las plantas, los gusanos, los insectos... “Larga vida a las lombrices”

Uno de los momentos claves para entender esta la separación a la que hemos llegado en esta nuestra forma de percibir el mundo esta en la afirmación que pronunció René Descartes: “Pienso, luego existo”. Quizás sin saberlo, Descartes plantó la semilla de la enfermedad, de nuestra desconexión con la tierra. Los humanos comenzamos a sentirnos importantes, pensamos luego somos superiores, estamos por encima de la tierra, los animales y las plantas, la tierra está ahí para nosotros. Y esta idea también venía de lejos, en la cosmovisión cristiana del mundo el hombre esta encargado de administrar el mundo, los animales y las plantas existen para el hombre.

Pero realmente no hay jerarquía entre mente y cuerpo, sino una simbiosis natural. Lo material esta impregnado de lo espiritual y lo espiritual esta impregnado de lo material. Los que trabajasen la tierra deberían tener la misma importancia que tienen los intelectuales. ¿Porque en nuestro sistema de valores los que producen los alimentos están tan por debajo de los que transportan y venden esos alimentos o tan por debajo de los que los cocinan? Los que trabajan la tierra son percibidos cómo burdos y simples. Los que la cocinan son percibidos cómo creativos y sofisticados.
Respiro, luego existo...

UNIDAD no es UNIFORMIDAD.

DIVERSIDAD no es SEPARACIÓN.

La diversidad es la relación entre diferentes realidades, pero que forman parte de una misma unidad, el cosmos. Todos somos capaces de expandir nuestra identidad y conectarnos con la tierra y el universo. Somos partes integrantes del universo.

El Buda no era una persona especial. Todas las personas somos Budas especiales.
La dignidad humana debe estar por delante del dinero.

Alguien pregunta: ¿Bush forma también parte de la naturaleza?
Bush es un producto de la sociedad americana, es un producto de la separación.
Economía: Viene de la palabra griega Oikos, que significa hogar, y Nomía, que significa manejo, administración.

Satish fue a la London Economics School en una visita y les pregunto a los estudiantes que dónde tenían el Departamento de Ecología... Les dijeron que no había departamento de ecología. Él les dijo que cómo pretendían administrar el hogar si no conocían el hogar. Nuestro hogar es la tierra, la Ecología es el conocimiento de nuestro hogar. No puede haber una buena administración de un hogar si no lo conoces bien, si no sabes cómo funciona.

EL CHERNOBIL TRANSGÉNICO

La contaminación transgénica del maíz en Chihuahua es un hecho gravísimo, y apenas un botón de muestra de lo que están dispuestas las multinacionales para apoderarse de la agricultura, la alimentación y la soberanía de México.

En septiembre, la Sagarpa reconoció la existencia de 70 hectáreas de maíz transgénico en Chihuahua y dijo que tomaría medidas para sancionarlo. Una medida tardía e hipócrita, ya que un año antes, el Frente Democrático Campesino de Chihuahua (FDCCh) y El Barzón, con apoyo de Greenpeace, detectaron y denunciaron la siembra ilegal de maíz transgénico en la región y las autoridades no hicieron nada. Mejor dicho: han hecho mucho. En lugar de evitar y prevenir la contaminación anunciada, se dedicaron con ahínco a tratar de sacar regulaciones que le permitan a las trasnacionales iniciar la siembra de maíz transgénico y así legalizar la contaminación. Greenpeace incluso denunció que la propia Sagarpa tiene parcelas transgénicas ilegales.


Según testimonios de productores de la región recogidos por el FDCCh, las importadoras y vendedoras de semillas en la región, re-empaquetaron un mínimo de 3 mil sacos de maíz, mezclando granos transgénicos. Las organizaciones estiman que podrían estar contaminadas hasta 25 mil hectáreas.


Se trata entonces de un verdadero Chernobyl genético, ya que México es el centro de origen del maíz y su contaminación tiene efectos potenciales devastadores. Sobre la planta en sí misma (como han mostrado muchos científicos independientes) pero también, como expresa Víctor Quintana, uno de los denunciantes, es un “embate feroz contra la agricultura campesina e indígena” en todo México, para quienes el maíz es el centro de sus economías, autonomía y culturas.


¿Por qué hicieron esto las empresas comercializadoras? El maíz transgénico es más caro que las variedades híbridas, así que sería un “mal negocio”. Cabe deducir entonces que tuvieron la intención expresa de provocar contaminación, alentados por quien tiene mucho para ganar con ello.


El contrabando y la contaminación intencional forma parte de las estrategias que Monsanto, que controla 87 por ciento de los transgénicos en el mundo, ha promovido en otros países. Así se introdujo la soya transgénica en Brasil, para crear una situación de hecho y presionar al gobierno a autorizar su siembra. Logrado esto, Monsanto reclamó el pago de “regalías” a productores y gobierno, situación que seguramente se propone repetir en México.


Para Monsanto es fundamental asegurar el mercado mexicano de maíz transgénico, porque México ocupa el cuarto lugar en sus ventas de maíz a nivel global. Aunque la empresa dispone de variedades no transgénicas, que incluso producen más, quiere vender transgénicos, porque son cultivos patentados y eso le permite vender más caro e impedir legalmente a los agricultores que guarden semillas para la próxima siembra. Además, como la contaminación es inevitable, tal como se ha demostrado en todos los lugares del mundo donde se han liberado transgénicos, le permitirá a futuro demandar a las víctimas y ganar millones de dólares adicionales, como lo hace en el resto de América del Norte.


Esta estrategia se la facilitan también seudo-científicos de alquiler (algunos que incluso supuestamente trabajan en “bioseguridad” en el país), que ahora han preparado un documento en el cual, luego de negarlo por años, “demuestran” que casi todo México está contaminado con transgénicos, y que por tanto, no tiene sentido restringir su uso comercial.


El asalto de las transnacionales al mercado de semillas es vandálico. Mientras que hasta hace cuatro décadas, las semillas estaban casi en totalidad en manos de campesinos, agricultores e instituciones públicas y circulaban libremente, actualmente 82 por ciento del mercado global de semillas comerciales está bajo propiedad intelectual (patentes o certificados de obtentor). De ese porcentaje, Monsanto, Syngenta y DuPont controlan casi la mitad (47 por ciento) del mercado mundial.


La colaboración –por acción u omisión– que le prestan las autoridades mexicanas a estas empresas para que puedan controlar aspectos claves de la vida de todos, como son las semillas en general y la contaminación del maíz en particular, es un crimen histórico. En un sexenio, un grupito de funcionarios pretende regalar a seis empresas trasnacionales el patrimonio genético del maíz, creado colectivamente por campesinos mesoamericanos durante más de 10 mil años.


De paso, entregar la soberanía del país, ya que las semillas son la llave de toda la red alimentaria.
Pese a ellos y a las trasnacionales, la mayoría de las semillas siguen en manos de los pueblos del maíz que las crearon. Rendirse no está en su agenda. Como anunciaron las organizaciones de Chihuahua (y muchas otras piensan), si los siguen empujando sólo les quedará “lanzarse a destruir los campos infestados de transgénicos