"La mente es cómo un artista, capaz de pintar los mundos. Todo lo percibido surge del mismo funcionamiento de la mente. No hay nada que no surja de ella. Si la gente comprende cómo funciona la mente creando y pintando toda esa clase de mundos, será capaz de percibir a Buda y comprender su verdadera naturaleza."
Avatamsaka Sutra.

Los Tres Contactos con la Tierra



1.- Tocando la Tierra, conecto con los antepasados y descendientes de mi familia espiritual y mi familia genética.

Mis ancestros espirituales incluyen al Buda, los Bodisatvas, la Noble Sangha de discípulos de Buda y mis propios maestros espirituales, vivos o ya fallecidos. Están presentes en mí porque me han transmitido las semillas de paz, sabiduría, amor y felicidad. Ellos han despertado en mí el origen de la comprensión y la compasión. Cuando miro a mis ancestros espirituales, veo tanto a los que son perfectos en la práctica de la plena conciencia, como a los que todavía son imperfectos. Los acepto a todos porque veo en mí mismo imperfecciones y debilidades.

Consciente de que mi práctica de la plena conciencia no es siempre perfecta y que no soy siempre tan comprensivo y compasivo como me gustaría ser, abro mi curazón y acepto a todos mis descendientes espirituales. Algunos de ellos practican la plena conciencia, la comprensión y la compasión de forma que invitan a la confianza y el respeto, pero están también los que atraviesan muchas dificultades y son constantemente objeto de subidas y bajadas en su práctica.

De la misma forma, acepto a todos mis antepasados paternos y maternos. Acepto y agradezco sus buenas cualidades y sus acciones virtuosas, y también todas sus debilidades. Abro mi corazón y acepto  también a todos mis desdendientes genéticos con sus buenas cualidades, sus talentos y también sus debilidades.

Mis ancestros espirituales y antepasados genéticos, mis desdendientes espirituales y mis desdendientes genéticos, forman parte de mí. Yo soy ellos, y ellos son yo. No tengo un "yo" separado. Todo existe como parte de una maravillosa corriente de vida la cual está en constante movimiento.

2.- Tocando la Tierra, conecto con toda la gente y todas las especies que están vivas ahora en la Tierra.

Soy uno con las maravillosas formas de vida que irradian en todas direcciones. Veo la estrecha conexión entre yo y los demás, en cómo compartimos la felicidad y el sufrimiento. Soy uno con los que nacieron discapacitados o los que han llegado a ser discapacitados a causa de la guerra, accidente o enfermedad. Soy uno con los atrapados en guerras y opresión. Soy uno con los que no encuentran felicidad en su familia, con los que no tienen raíces, ni paz mental, con los que están hambrientos de comprensión y de amor, y con los que buscan algo que sea bello, saludable y verdadero, para abrazarlo y creer en ello. Soy alguien que está a punto de morir, tiene mucho miedo y no sabe lo que le va a suceder. Soy un niño que vive en lugares de pobreza y enfermedad, cuyas piernas y brazos son como palos y no tiene futuro.Soy el fabricante y traficante de armas que las vende a esos lugares de pobreza y enfermedad. Soy la rana en la charca y soy la serpiente que le acecha y la que necesita el cuerpo de la rana para alimentar el suyo propio. Soy la oruga que el pájaro busca para comer y también soy el pájaro que encuentra la oruga. Soy el bosque que va a ser talado. Soy el río y el aire que van a ser contaminados, y también soy los propietarios y trabajadores de las empresas que talan el bosque y contaminan el aire. Me veo a mí mismo en todas las especies, y veo a todas las especies en mí.

3.- Tocando la Tierra, dejo ir la idea de que soy este cuerpo y que la duración de mi vida es limitada.

Veo que este cuerpo, hecho de los cuatro elementos, no son realmente yo y que no estoy limitado por este cuerpo. Formo parte de la corriente de la vida, tanto de mis ancestros espirituales como de sangre, que durante miles de años han estado fluyendo hacia el presente y que ahora fluyen y fluirán durante miles de años hacia el futuro. Soy uno con mis antepasados. Soy uno con todos los seres de todas las especies, tanto si están en paz y sin miedo, cómo sufriendo y llenos de terror. En este mismo instante, estoy presente en todas las partes de este planeta. Estoy también presente en el pasado y en el futuro. La desintegración de este cuerpo no me afecta, como cuando la flor del ciruelo cae, eso no significa el fin del ciruelo. Me veo a mí mismo en todas las otras olas, y veo todas las demás olas en mi. La aparición o desaparicion de la forma de las olas no afecta al océano. Mi cuerpo de Dharma y mi vida de sabiduría no están afectados por el nacimiento y la muerte. Veo la presencia de mi mismo antes de que mi cuerpo se manifestara y después de que mi cuerpo se desintegre. Incluso en este momento, existo en otras partes además de en este cuerpo. Setenta u ochenta años no es la vida de una hoja o de un Buda, es ilimitada. He abandonado la idea de que soy un cuerpo que está separado en el espacio y en el tiempo de todas las demás formas de vida.


Estos tres contactos con la Tierra se realizan cómo una práctica de meditacion en la que un facilitador recita el texto e invita la campana y los demás tocan la Tierra con la cabeza y las manos, a modo de postración, parecida a la postura del niño descansando en yoga.