"La mente es cómo un artista, capaz de pintar los mundos. Todo lo percibido surge del mismo funcionamiento de la mente. No hay nada que no surja de ella. Si la gente comprende cómo funciona la mente creando y pintando toda esa clase de mundos, será capaz de percibir a Buda y comprender su verdadera naturaleza."
Avatamsaka Sutra.

CUIDANDO DE NUESTRAS "ENERGÍAS DE HÁBITO"








Nuestra alegría, paz y felicidad depende de nuestra práctica de reconocer y transformar "energías de hábito". Hay energías de hábito positivas que tendremos que cultiva y energías de hábito negativas que tendremos que reconocer, abrazar y transformar. La energía con la que hacemos todo esto es la plena conciencia. La plena conciencia es un tipo de energía que nos ayuda a darnos cuenta de lo que esta sucediendo. Por eso, cuando una energía de hábito aparece, la reconocemos inmediatamente. "Hola, mi pequeña energía del habito, voy a cuidar muy bien de ti". Reconociendo esto, tienes el control de la situación. No tienes que luchar, porque esa energía de hábito eres tu mismo, y no deberías luchar contra tí mismo.

Tienes que generar la energía de la plena conciencia, que también eres tu, para hacer el trabajo de reconocer y abrazar. Cada vez que abrazas tu energía de hábito, puedes ayudar a que se transforme un poco. La energía de hábito es una semilla en nuestra mente, y cuando se manifiesta tenemos que reconocerla. Tienes que llevar tu atención plena al momento presente y solo abrazar esa energía negativa. Quizás despues de uno, dos o tres minutos, esa energía regrese a forma de semilla, para manifestarse después. Tienes que estar alerta.

Cada vez que una energía negativa se abraza con la energía de la plena conciencia, perderá un poco de su fuerza. Esto también es cierto para cualquier formación mental: miedo, angustia, ansiedad o desesperanza. Existen dentro de nosotros en forma de semillas y cada vez que una semilla es regada, se convierte en energía en la parte superior de nuestra conciencia. Si no sabemos cómo cuidar de ella, nos empujará a hacer o decir cosas que nos harán daño a nosotros o a las personas que queremos. Portanto, generar la energía de la plena conciencia, para reconocer y abrazar nuestras energías de hábito es la práctica. Esta práctica se debería hacer de una forma tierna, sin violencia.

~Thich Nhat Hanh