"La mente es cómo un artista, capaz de pintar los mundos. Todo lo percibido surge del mismo funcionamiento de la mente. No hay nada que no surja de ella. Si la gente comprende cómo funciona la mente creando y pintando toda esa clase de mundos, será capaz de percibir a Buda y comprender su verdadera naturaleza."
Avatamsaka Sutra.

EL HOGAR ES EL CAMINO


Un mensaje de Navidad de Thich Nhat Hanh


  La Navidad es un tiempo para la familia, cuando los miembros de la familia regresan a su hogar. Dondequiera que estemos, tratamos de encontrar un camino a casa para estar con nuestra familia. Es como la fiesta del Tet en la cultura vietnamita. Decoramos nuestra casa y encontramos maneras de hacer que nuestro hogar esté cálido y acogedor. Todos anhelamos tener un hogar que sea cálido y amoroso, donde sentimos que no necesitamos ir a ninguna parte, ni hacer o perseguir nada nunca más. Es lo que podemos llamar nuestro "verdadero hogar". Todos tenemos ese anhelo, ese deseo profundo de estar en nuestro verdadero hogar.

La búsqueda de nuestro hogar

   Jesús, tan pronto como nació, tuvo que huir de inmediato y ser un refugiado, un fugitivo sin hogar. Cuando creció y se convirtió en un hombre joven, ocurría lo mismo, era aún un vagabundo sin un hogar real al que regresar. En uno de sus discursos, se quejó de que hasta los pájaros tienen nidos a los que regresar o los conejos y ardillas tienen madrigueras, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza, ningún sitio al que llamar hogar.

   Siddhartha, como adulto, se encontró en una situación similar. Él nació en una familia real que era rico y privilegiado. Podía tener todo lo que deseara. Tenía una bella esposa y un buen hijo. Él tenía un futuro brillante por delante de él, destinado a ser rey y gobernante de un gran imperio. Pero aún así, él no se sentía cómodo, incluso con todo esto. No se sentía como en casa. No estaba en paz. Por lo tanto, un día, decidió dejar a su familia en busca de su verdadero hogar, en busca de la paz interior.

   Tanto Jesús como Siddhartha estaban buscando su verdadero hogar. Querían encontrar una morada cálida donde no tendrían que buscar nada nunca más y donde sentirse como en casa y en paz. Los occidentales tienen un dicho: "En ningún sitio como en casa", que expresa la sensación de que no hay nada como volver a casa después de haber estado fuera. Y sin embargo, algunos de nosotros no nos sentimos como en casa, no sentimos que tenemos un hogar al que regresar, incluso en nuestras propias familias. Esto se debe a que en nuestras familias, no hay suficiente calidez, ni suficiente amor, tranquilidad, paz y felicidad.

    Algunos de nosotros tenemos una patria, viviendo en el país donde nacimos, pero aún así queremos escapar e ir a otro lugar. Sentimos que no tenemos una patria. Algunos judíos sienten que todavía no tienen una patria. Han estado vagando y buscando una patria durante miles de años - un lugar, un pedazo de tierra al que llamar hogar. Incluso hoy en día aún no han encontrado su patria. Y nosotros - los franceses, los americanos, los británicos, y los vietnamitas - todos tenemos un país al que llamar nuestra patria, pero aún así, no nos sentimos satisfechos y algunos de nosotros queremos irnos. Esto se debe a que no hemos encontrado nuestro verdadero hogar en nuestro corazón. En esta época, incluso si compramos un árbol de Navidad para decorar nuestro hogar, no significa necesariamente que hayamos encontrado nuestro verdadero hogar, o que estemos a gusto viviendo en nuestra patria. Para que nuestro hogar sea verdad, es necesario que haya amor, calidez y plenitud.

Nuestro verdadero hogar

   Al final, Jesús encontró a su verdadero hogar en su corazón. Él encontró la luz en su corazón. Él enseñó a sus discípulos que ellos también tienen su propia luz y él les enseñaba a sacar fuera esa luz para que los demás pudieran verla. Siddharta enseñó que el verdadero hogar de uno puede encontrarse en el momento presente. Desarrolló prácticas para que sus discípulos también pudieran encontrar su verdadero hogar. Enseñó que cada uno de nosotros tiene una isla en la que está a salvo y seguro. Si sabemos cómo volver a esta isla, podemos estar en contacto con nuestros ancestros de sangre y espirituales, con las maravillas de la vida, y con nuestro propio ser. En la isla de nuestro verdadero yo, podemos encontrar paz y plenitud.

    Siddhartha encontró su verdadero hogar y quería que todos fueran capaces de encontrar su verdadero hogar. Cuando el Buda tenía ochenta años y sabía que no tardaría en morir, sentía mucha compasión por sus discípulos y amigos, porque veía que muchos de ellos no habían encontrado su verdadero hogar. Sabía que cuando llegara el momento de que su maestro se fuera, se sentirían abandonados y perdidos. En ese momento, él estaba practicando el Retiro de las Lluvias, residiendo fuera de la ciudad de Vaishali, al norte del Ganges. Se puso muy enfermo durante esa temporada. El asistente del Buda, el Venerable Ananda pensó que su maestro no tardaría en irse, por lo que fue al bosque tras de unos árboles para llorar. Pero el Buda utilizó su poder de concentración para retrasar el progreso de su enfermedad y encontró la fuerza para vivir durante unas semanas más, por lo que pudo volver a su tierra natal, Kapilavastu, e irse pacíficamente.

La isla interior

    Al final de ese Retiro de las Lluvias, el Buda fue a la ciudad de Vaishali para visitar a sus discípulos, los monjes y monjas y los amigos laicos en la Sangha. En todos los lugares que visitaba, daba una breve charla durante unos 5-7 minutos - una mini charla del dharma. Estas mini charlas se centraban normalmente en el tema del "verdadero hogar". Sentía que después de haber fallecido, habría muchos discípulos que estarían perdidos. El Buda les enseñó que todos ellos tenían un lugar de refugio al que regresar y que debíann refugiarse sólo allí.

      Nosotros también deberíamos volver y refugiarnos en esa morada y no refugiarnos en ninguna otra persona o cosa. Ese lugar de refugio es la 'Isla de uno mismo», es el Dharma, y allí, uno puede encontrar paz y protección, se pueden encontrar nuestros antepasados y nuestras raíces. Este es nuestro verdadero hogar - nuestra isla interior, donde está la luz del verdadero Dharma. Volviendo allí, uno encuentra la luz, encuentra la paz y la seguridad, y se está protegido de la oscuridad. La "Isla de uno mismo" es un lugar seguro de refugio de las olas turbulentas que de otra manera nos podrían arrastrar. Tomar refugio en esta isla interior es una práctica muy importante.

     Tenemos una canción en Plum Village, titulado "Ser una isla para uno mismo". Esta canción es acerca de la práctica de tomar refugio en uno mismo. Si todavía sentimos que no hemos encontrado nuestro verdadero hogar, que no tenemos un lugar al que llamar hogar, que no hemos verdaderamente vuelto a casa, que todavía queremos buscar una patria, o que todavía nos sentimos solos y perdidos, entonces esta práctica es para nosotros. Esta canción puede ser un recordatorio para que regresemos y nos refugiemos en nuestra isla interior.

Nuestro Refugio de Práctica

    Sobre el siglo cuarto o quinto, cuando estas pequeñas charlas fueron traducidas al chino, los monjes tradujo la "Isla de uno mismo 'como' Tu Châu '(Tu es uno mismo y Chau es isla). "Queridos monjes, practicad siendo islas para vosotros mismos, sabed cómo tomar refugio en vosotros." Esas fueron las palabras que el Buda pronunció apenas un mes antes de morir. Si nos consideramos a nosotros mismos como almas gemelas de Buda, para ser verdaderos estudiantes del Buda, deberíamos seguir su consejo y no ir en busca de nuestra patria, nuestro verdadero hogar, en el tiempo y el espacio. Deberíamos buscar el verdadero hogar justo dentro de nuestro propio ser, dentro de nuestro propio corazón, donde está todo lo que estamos buscando. Allí, podemos tocar a nuestros antepasados de sangre y espirituales, y tocar nuestras raíces, nuestra herencia. Allí, podemos encontrar la paz y la estabilidad. Allí, podemos encontrar la luz de la sabiduría. Vamos a tomar refugio en nuestra propia isla - en la isla del Dharma. No tomamos refugio en ninguna otra persona o cosa, ni siquiera en Thay.

    El amor del Buda es inmenso. Sabía que habría muchos estudiantes que se sentirían perdidos después de que él se hubiese muerto, por lo que les recordó que su cuerpo no era algo permanente y eterno. Les enseñó que lo más valioso para refugiarse era su propia isla interior. Sabemos que siempre está ahí para nosotros. No tenemos que coger el avión o el autobús o el tren para ir allí, sino que con nuestra respiración en plena consciencia y pasos en plena consciencia, podemos estar ahí de inmediato. Nuestra isla interior es nuestro verdadero refugio. Es nuestra práctica del Dharma.

    Esta Navidad, si compras y traes a casa un árbol de Navidad para decorar, recuerda que tu "verdadero hogar" no se encuentra fuera de ti mismo, sino que está justo en tu propio corazón. No necesitamos traer nada a casa para sentirnos satisfechos. Tenemos todo lo que necesitamos en nuestro corazón. No necesitamos practicar durante muchos años o viajar lejos para llegar a nuestro verdadero hogar. Si sabemos cómo generar la energía de la plena consciencia y la concentración, entonces con cada respiración, con cada paso, llegamos a nuestro verdadero hogar. Nuestro verdadero hogar no es un lugar muy alejado de nosotros en el espacio y el tiempo. No es algo que podamos comprar. Nuestro verdadero hogar está presente justo en el aquí y ahora, sólo si sabemos cómo regresar y estar verdaderamente presente en él.

Hogar en el Momento Presente

      El otro día, Thay estaba reflexionando sobre qué mensaje enviar a sus amigos y estudiantes en el extranjero para que puedan practicar, para que puedan ser como Jesús o ser como el Buda. Thay entonces escribió esta caligrafía: "No hay camino al hogar, el hogar es el camino."

     Los medios y los finales no son dos cosas separadas. No hay camino para regresar a nuestro hogar. Nuestro hogar es el camino. Una vez que damos un paso en ese camino al hogar, estamos en casa justo en ese momento. Esto ocurre con la práctica de Plum Village. No hay camino a la felicidad, la felicidad es el camino. Recientemente, Thay también compartió en su charla del Dharma que no hay camino para el Nirvana, el Nirvana es el camino. Cada respiración y cada paso tienen la capacidad para llevarnos de regreso a nuestro verdadero hogar, en el aquí y ahora.      Esta es la práctica fundamental de Plum Village. Este es el mensaje que Thay quiere enviar a sus amigos y estudiantes durante esta Navidad. Si quieres enviar postal de navidad a tus amigos y seres queridos, también puedes enviar este mensaje. Si lo puedes practicar de verdad, entonces enviarlo tendrá un profundo significado, pero si no lo practicas, entonces el mensaje tendrá poca entidad.

      Vamos todos a disfrutar de nuestra práctica de volver a casa esta temporada navideña. Vamos a estar verdaderamente en nuestro hogar interior, y así convertirnos en un hogar para nuestros seres queridos y todos nuestros amigos.

Con confianza y amor,

Thây

EL COLADOR LLENO DE AGUA



    Un grupo de devotos invitó a un maestro de meditación a la casa de uno de ellos para que los instruyera. El maestro dijo que debían esforzarse por liberarse de reaccionar en demasía frente a los hechos de la vida diaria, por lograr una actitud de reverencia, y por adquirir la práctica regular de un método de meditación que, a su vez, les explicó en detalle.

    El objetivo eradarse cuenta de que la vida espiritual debe estar presente en todo. Es estar conscientes de esto no sólo durante el período de meditación, sino constantemente, en lo cotidiano. El proceso es como llenar un colador con agua.

El maestro hizo una reverencia ante ellos y partió.

El pequeño grupo se despidió de él y luego uno de ellos se dirigió a los demás, echando chispas de frustración: 

- ¡Lo que nos dijo es como decirnos que nunca podremos lograrlo!
- ¡Llenar un colador con agua! Eso es lo que ocurre, ¿no? Al menos para mí. Escucho un sermón, rezo, leo algún libro sagrado, ayudo a mis vecinos con sus niños y ofrezco el mérito a Dios, o algo por el estilo y después me siento elevado. Mi carácter mejora durante un tiempo... no me siento tan impaciente, ni hago tantos comentarios sobre otras personas. Pero pronto el efecto se disipa y soy el mismo que antes. Es como agua en un colador, por supuesto. Y ahora él nos dice que eso es todo.

   Siguieron reflexionando sobre la imagen del colador sin lograr ninguna solución que los satisficiera a todos. Algunos pensaron que el maestro les decía que las personas como ellos en este mundo sólo podían aspirar a una elevación transitoria, otros creyeron que el maestro simplemente les estaba tomando el pelo. 

Otros pensaron que tal vez se estaría refiriendo a algo en los clásicos que suponía que ellos sabían... buscaron, entonces, referencias sobre un colador en la literatura clásica, sin ningún éxito.

    Con el tiempo, el interés de todos se desvaneció, excepto el de una mujer que decidió ir a ver al maestro. El maestro le dio un colador y un tazón, y fueron juntos a una playa cercana. Se pararon sobre una roca rodeados por las olas.

- Muéstrame cómo llenas un colador con agua. - Le dijo el maestro
      Ella se inclinó, tomó el colador en una mano y comenzó a llenarlo con el tazón.
    El agua apenas llegaba a cubrir la base del colador y luego se filtraba a través de los agujeros.
- Con la práctica espiritual sucede lo mismo - dijo el maestro - Mientras uno permanece de pie en la roca de la personalidad e intenta llenarse con cucharadas de conciencia espiritual. No es ése el modo de llenar un colador con agua, ni nuestra esencia con vida espiritual.
- Entonces, ¿cómo se hace? -preguntó la mujer.

   El maestro tomó el colador en sus manos y lo arrojó lejos al mar. El colador flotó unos instantes y después se hundió.
- Ahora está lleno de agua y así permanecerá -dijo el maestro. - Ese es el modo de llenar un colador con agua y es el modo de realizar la práctica espiritual. 

No se logra vertiendo pequeñas dosis de vida espiritual en la individualidad, sino arrojando la individualidad dentro del mar de la vida espiritual.

UN ÁRBOL EN LA TORMENTA


‎'Una fuerte emoción es como una tormenta. Si miras un árbol en una tormenta, la copa del árbol parece frágil, como si fuera a quebrarse en cualquier momento. Tienes miedo de que la tormenta pueda desenraizar el árbol. Pero si vuelves tu atención hacia el tronco del árbol, te das cuenta de que sus raíces están profundamente ancladas en el suelo, y ves que el árbol será capaz de mantenerse estable. Tú también eres un árbol. Durante la tormenta de una emoción, no debes quedarte en el nivel de la cabeza o del corazón, que son como la copa del árbol. Tienes que dejar a un lado el corazón, el ojo de la tormenta, y volver al tronco del árbol. Tu tronco está situado un centímetro por debajo de tu ombligo. Céntrate ahí, poniendo tu atención sólo en el movimiento de tu abdomen, y continúa respirando. Entonces sobrevivirás a la tormenta de la fuerte emoción'.

Thich Nhat Hanh

JORNADA DE PLENA CONSCIENCIA DOMINGO 16 EN ALTEA


   Este próximo domingo 16 de diciembre celebraremos la 10ª Jornada de Plena Consciencia en la FINCA SANTA BÁRBARA en Altea la Vella.

    La energía de la plena consciencia tiene la capacidad de sanar y transformar nuestra vida.
Con las prácticas enseñadas por el  Maestro Zen Thich Nhat Hanh - prácticas simples como observar la respiración, andar, hablar, escuchar y comer en plena consciencia - podremos tocar profundamente los elementos que nos hacen sentir bien y que nutren nuestra capacidad de responder a la vida con claridad, compasión y comprensión.


El horario del día será este:

10.30 h _ Yoga
11.00 h _ Meditación sentada guiada
11.30 h _ Proyección de una charla de Thich Nhat Hanh
13.00 h _ Meditación caminando y comida
15.00 h _ Relajación profunda
16.00 h_ Compartiremos nuestras experiencias y terminaremos sobre las 17 h.

Y como siempre cantaremos algunas canciones preciosas.
  • Lugar: Finca Santa Bárbara en Altea la Vieja
  • Niños: están bien venidos. Importante: si queréis traer niños por favor llamad a Anja 96 688 34 12.
  • Comida: cada cual se trae su "tupper vegetariano" debajo del brazo y compartiremos el momento.
  • Relajación/meditacion: Cada uno trae su esterilla, manta y cojín, etc.
  • Cómo llegar: entrando al pueblo Altea la Vieja (después de la tienda "Alhama" de Ingo) hay un cartelito pequeño que indica Finca Santa Bárbara hacia izquierda. (Es antes de la ferretería.) Seguir el camino pocos metros y girar a la derecha - otro cartelito indica la finca - y seguir hasta la ermita dónde podéis aparcar.
  • Agradecemos vuestra puntualidad para poder empezar todos juntos.

Nos vemos!

Las Sanghas de Alicante, Altea, Valencia & Amig@s

CONTEMPLAR LA IMPERMANENCIA


   Tal vez ya hayas comprendido el concepto de impermanencia y lo hayas aceptado como realidad, pero ¿acaso ocurre solo en el nivel intelectual? Comprender la noción de impermanencia no basta para cambiar el modo en el que experimentas y vives tu vida. Solo la percepción puede liberarte verdaderamente, y esa percepción no puede brotar a menos que practiques la observación profunda de la impermanencia. Eso significa mantener tu conciencia de la impermanencia y mantener viva esa concentración a lo largo del día. A medida que la conciencia de la impermanencia se extienda por tu ser, iluminará cada uno de tus actos de un modo extraordinariamente nuevo y te aportará verdadera libertad y felicidad.

   Por ejemplo, sabes que la persona que amas es impermanente, pero sigues actuando como si esa persona fuera permanente y esperas que él o ella estén ahí para siempre con la misma forma, la misma actitud y las mismas percepciones. Sin embargo, la realidad es justo la contraria: esa persona está cambiando, tanto en apariencia como interiormente. Alguien que está aquí hoy podría no estar mañana; alguien que hoy es fuerte y saludable podría caer enfermo mañana; alguien antipático hoy podría convertirse en una persona más agradable mañana; y así sucesivamente.

   Solo cuando hemos asumido plenamente esta realidad somos capaces de vivir nuestras vidas con destreza y propiedad. Al tomar conciencia de que las personas que conocemos son impermanentes, hoy haremos cuanto esté en nuestra mano para hacerlas felices, porque no podemos saber si mañana estarán ahí. Aún están ahí, pero si no somos amables con ellas, tal vez un día se marchen.

  Si estas irritado con alguien que te ha hecho sufrir y estás a punto de hacer o decir algo hiriente en represalia, por favor cierra los ojos, inspira larga y profundamente, y contempla la impermanencia:

Al sentir el calor de la ira en este momento,
cierro los ojos y miro al futuro.
Dentro de trescientos años,
¿dónde estarás, dónde estaré?

   Ésta es una práctica de visualización. Observas lo que tanto tú como la persona a la que quieres castigar seréis dentro de trescientos años: polvo. Cuando sientes profundamente tu propia impermanencia y la del otro, cuando observas con claridad que dentro de trescientos años ambos seréis polvo, adviertes que enfadarse y hacer sufrir es un derroche trágico y estúpido. Ves que la presencia de esa persona en tu vida en ese mismo instante es un tesoro. Tu ira se disuelve y, cuando abres los ojos, ya no quieres castigar. Lo único que deseas es abrazar con fuerza a esa persona.

   Contemplar la impermanencia te ayudará a liberarte de las cadenas de la ira. Al concentrar tu mente puedes liberarla.

Extracto del libro La paz está en tu interior. Ediciones Oniro.

MEDITACIÓN FLASHMOB 15 DICIEMBRE


  El próximo 15 de diciembre volveremos a encontrarnos para hacer una MEDITACIÓN-FLASHMOB en la Plaza de la Virgen.
     Una oportunidad para crear positividad y calma en estos momentos que parecen tan "oscuros" a nivel social y mundial. Nos regalaremos a nosotros mismos y a la gente que pase por la plaza unas sonrisas, gratitud, alegría, paz...

   Empezaremos a las 11:00. La acción consistirá en unos 30 minutos de meditación sentada seguidos de una demostración de mensajes positivos en forma de carteles, paseando por la plaza, hablando con la gente...

   Llegaremos a la plaza y nos sentaremos en las escaleras cerca de la portada gótica de la catedral. Alguién invitará una campana para iniciar la meditación. Si no sabes meditar, solo siéntate, cierra los ojos, sigue tu respiración y disfruta de los sonidos de la plaza (y ya estarás meditando!). Si llegas tarde y ves a gente ya sentada y meditando simplemente únete! 

   Después de los 30 minutos de meditación y explicaremos la siguiente acción: los mensajes positivos. Si traes uno ya hecho desde casa perfecto, si no has podido hacerlo allí tendremos cartulinas, cartones, colores y rotuladores para que puedas hacer uno.

    Aquí tienes el video que hicieron nuestros amigos de Wake Up London para insipirarte y tener una idea de cómo será el flashmob.

    Un saludo! Y esperamos verte!





TRES RESPUESTAS MARAVILLOSAS


Existe una breve y bella historia de Tolstoy, la de las tres preguntas del emperador. Aunque Tolstoy no conocía el nombre del emperador... 


Leo Tolstoy
Un día se le ocurrió a cierto emperador que si supiera las respuestas de tres preguntas, nunca se equivocaría al tomar las decisiones.

¿Cuándo es el mejor momento para hacer algo?
¿Quiénes son las personas más importantes con las que debo trabajar?
¿Y cuál es el tema más importante del que debo ocuparme en todo momento?

El emperador emitió un decreto por todo su reino anunciando que aquel que respondiera a las tres preguntas recibiría una gran recompensa. Muchos de los que lo leyeron se dirigieron enseguida al palacio con respuestas distintas.

Una persona respondió a la primera pregunta diciendo que el emperador debía confeccionar un programa planeando cada hora, día mes y año las tareas.
Otra persona dijo que era imposible planear algo de antemano y que el emperador debía olvidarse de entretenimientos y estar siempre muy atento.
Otra insistió en que el emperador debería crear un Consejo de Sabios y actuar siguiendo sus consejos. 
Otra persona dijo que algunos asuntos debían resolverse al instante y que no había tiempo para consultarlos, pero quizás se lo podría preguntar a magos y adivinos.

Las respuestas a la segunda pregunta también fueron distintas. 

Una persona dijo que el emperador debía confiar en sus administradores, otra sugirió los sacerdotes y monjes , y otras le recomendaron los médicos. Incluso otras personas le aconsejaron confiar en los guerreros. 
La tercera pregunta también obtuvo una variedad similar de respuestas. 
Algunos dijeron que la ciencia es lo más importante, otros que era la religión y otros reivindicaron la importancia de la destreza militar.

Al no sentirse satisfecho el emperador, disfrazado de campesino, fue a buscar a un ermitaño sabio que vivía en las montañas, una vez atravesados bosques y algún valle, se encontró con el ermitaño que estaba trabajando la tierra con una azada. Al verlo fatigado y anciano, el emperador le ayudo con el trabajo y trató que el venerable ermitaño respondiera a sus preguntas. No dijo nada, sólo unas palmaditas en la espalda y volvió a relevarle en la tarea al emperador.

Después de un rato oyeron a alguien que corría por la montaña, al llegar a ellos vieron que se trataba de un hombre ensangrentado y muy asustado que se derrumbó y perdió el conocimiento ante ellos. El emperador lo llevo dentro de la ermita y allí trató de contener la hemorragia, le cambió de ropas y le dio algo de agua y comida que el ermitaño le ofreció.  Ya estaba anocheciendo y pronto el emperador quedó dormido. 

Al despertar, miró hacia la cama y vio al hombre herido mirándole y con un hilo de voz diciéndole: 
"¡Por favor, perdonadme!" 
Sorprendido el emperador siguió escuchando. 

"Su majestad, no me conocéis, pero yo si os conozco. Era vuestro peor enemigo y había prometido vengarme de vos, porque en la última batalla matasteis a mi hermano y confiscasteis mis propiedades. Cuando me enteré de que ibais a ir solo a la montaña para ver al ermitaño, decidí atacaros durante vuestro regreso y mataros. Pero después de esperar mucho tiempo y ver que no volvíais, decidí olvidarme de la emboscada e ir con vuestros ayudantes que, al reconocerme, me hicieron esta herida. Por suerte pude escapar y corrí a refugiarme en este lugar. Si no os hubiera encontrado seguro que ya estaría muerto. Yo he intentado mataros y vos, en cambio me habéis salvado la vida. No podéis imaginaros lo avergonzado y a la vez lo agradecido que me siento. Si salgo de ésta con vida, prometo ser vuestro sirviente por el resto de mi vida e inentaré conseguir que mis hijos y nietos hagan lo mismo. Os ruego que me perdonéis."

El emperador se quedó encantado al ver que se había reconciliado con tanta facilidad con uno de sus antiguos enemigos. No sólo le perdonó, sino que además le prometió devolverle sus propiedades y enviarle a su propio médico y a sus sirvientes para que lo cuidaran hasta que estuviera recuperado del todo. 

Antes de regresar al palacio, el hermitaño quería plantearle al ermitaño las tres preguntas por última vez.


El ermitaño se levantó y mirando al emperador le dijo:

"¡Pero tus preguntas ya han sido respondidas! Ayer si no te hubiees apiadado de mi edad y no me hubieras ayudado a cavar los surcos, tu enemigo te habría atacado al volver a tu hogar y habrías lamentado no haberte quedado conmigo. Por tanto el tiempo más importante fue cuando estuviste cavando los surcos, la persona más importante era yo y la tarea más importante era ayudarme. Más tarde, cuando aquel hombre herido llegó corriendo hasta aquí, el tiempo más importante fue cuando le vendaste la herida, porque si no te hubieras ocupado de ella habría muerto y tú no habrías podido reconciliarte con él. De igual modo, él era la persona más importante en aquellos momentos, y la tarea más importante era ocuparte de su herida. Recuerda que sólo hay un momento importante: el ahora. El presente es el único momento del que disponemos. La persona más importante es siempre aquella con la que estás, la que tienes ante ti, ya que ¿quién sabe si podrás relacionarte con cualquier otra en el futuro? La tarea más importante es ahcer que la persona que está junto a ti sea feliz, este es el cometido de la vida." 


La historia de Tolstoy es como una historia de las escrituras: está a la altura de cualquier texto sagrado. Hablamos de ayudar a la sociedad, a las personas, a la humanidad, a los que están lejos, a llevar la paz al mundo, pero solemos olvidar que sobre todo debemos vivir para las personas que hay a nuestro alrededor. Si no puedes ayudar a tu pareja, a tus hijos o a tus padres, ¿cómo vas a ayudar a la sociedad? Si tus amigos del movimiento por la paz o de una ONG no se quieren ni se ayudan unos a otros, ¿a quien podrán amar y ayudar entonces? ¿Estamos trabajando para otros seres humanos o lo estamos haciendo solo por la reputación de una organización humanitaria?

En el mundo podemos dedicarnos a innumerables causas. Concentrémonos por el momento en una escala más modesta: la familia, los compañeros de clase, los amigos y la comunidad de la que formamos parte. Debes vivir para ellos, ya que si no lo haces, ¿para quién crees que estás viviendo entonces?

Tolstoy era un santo, lo que los budistas llamamos un Bodhisatva. Pero ¿fue el emperador capaz de ver el sentido y la dirección de su vida? ¿Cómo podemos vivir en el momento presente, vivir en este precioso instante con las personas que nos rodean, ayudando a disminuir su sufrimiento y haciendo que sus vidas sean más felices? ¿Cómo? La respuesta es la siguiente: prácticando el ser conscientes. El principio que Tolstoy nos ofrece parece fácil. Pero si deseas ponerlo en práctica debes utilizar el metodo de ser consciente para buscar y encontrar el camino.



Extracto del libro: El  milagro de mindfulness. Thich Nhat Hanh. Ediciones Oniro.


 

REFUGIARSE EN LA ISLA INTERIOR


Buda enseñó que hay un lugar muy seguro al que podemos regresar sin importar dónde estemos y en el momento en que queramos. Ese lugar es la isla de nuestro verdadero yo. En nuestro interior hay una isla segura a la que podemos volver, donde las tormentas de la vida no nos sacuden. Una de las expresiones más citadas del Buda es attadipa saranam, que significa refugiarse (saranam) en la isla (dipa) del yo (atta).

Al regresar a tu respiración consciente, retornas a ti mismo y entras en contacto con la isla segura que hay en tu interior. en ese lugar encuentras a tus ancestros, tu verdadero hogar y las Tres Joyas. Las Tres Joyas son Buda (el maestro que nos muestra el camino en la vida: puede tratarse de Jesús, Mahoma o quienquiera que consideres tu luz guía), el Dharma (las enseñanzas y el camino para la comprensión y el amor) y la Sangha (nuestra comunidad espiritual de amigos que nos apoya en nuestro camino).

Cuando respiramos conscientemente ya hallamos un refugio en nuestro aliento y tomamos conciencia de lo que sucede en nuestro cuerpo, nuestras sensaciones, nuestras percepciones, nuestras formaciones mentales y nuestra conciencia. En el budismo, esto recibe el nombre de los cinco skandhas (agregados) o elementos que configuran lo que consideramos una persona. 

La respiración consciente reúne los diversos aspectos de nuestro ser en uno solo. Al respirar, nuestro cuerpo, nuestras emociones, nuestras percepciones, nuestras formaciones mentales y la conciencia entran en contacto con ese aliento, como si alzaras el tono de voz, comenzaras a entonar una canción y tu familia dejara de conversar para escucharla. La respiración calma y unifica tu cuerpo y tu mente, y armoniza los cinoco skandas de tu ser. En ese momento la isla de tu verdadero yo se manifiesta como un espacio seguro para los cinco skandas.
A continuación os presento el poema completo de esta práctica. En Plumvillage le hemos puesto música y nos gusta recitarlo en forma de canción.

Dado soy una isla en mí mismo,
El Buda es mi atención plena, brilla cerca, brilla lejos. 
El Dharma es mi respiración, que guarda mi cuerpo y mi mente. 
Soy libre.
Como una isla en mí mismo, 
la Sangha son mis cinco skandhas que trabajan en armonía.
Cuando me refugio en mí mismo, cuando regreso a mí mismo,
soy libre,
Inspirando, espirando,
me abro como una flor,
fresco como el rocío.
Soy sólido como una montaña, 
firme como la tierra.
Soy libre.
Inspirando, espirando,
soy agua que refleja lo que es real, lo que es verdadero;
Y siento que hay espacio en mi interior.
Soy libre.

Puedes practicar con este poema en tiempos de dificultad y peligro, cuando necesites mantener la mente despejada para saber qué hacer y que no hacer. Por ejemplo, imagina que viajas en avion y de pronto te comunican que ha sido secuestrado. En lugar de dejarte atrapar por el pánico y hacer algo que podría empeorar la situación, te encuentras en tu respiración y empiezas a practicar la primera línea de este poema.
La presencia de la plena consciencia es la presencia de Buda que ilumina la situación para que sepas que hacer y que no hacer. La respiración consciente es la presencia del Dharma que guarda tu mente y tu cuerpo. Tus cinco skandas se refugian en Buda y el Dharma; reciben su protección y representan a la Sangha, serenos, en paz, armonizados con la realidad por medio de tu respiración. Con Buda, el Dharma y la Sangha protegiéndote, no tienes nada que temer. En ese estado de calma y concentración sabrás que acciones llevar a cabo para estabilizar la situación. 
En momentos más convencionales, practicar este poema refuerza nuestra solidez, nuestra paz y felicidad. Es la práctica concreta de refugiarnos en las Tres Joyeas, porque cuando la ejercitamos, las energías de Buda, el Dharma y la Sangha se nos ofrecen genuínamente. No puede haber mayor seguridad que ésa. Aun al afrontar la muerte podemos hacerlo en paz.

Extracto del libro:
La paz está en tu interior. Prácticas diarias de mindfulness. Thich Nhat Hanh. Ediciones Oniro.