"La mente es cómo un artista, capaz de pintar los mundos. Todo lo percibido surge del mismo funcionamiento de la mente. No hay nada que no surja de ella. Si la gente comprende cómo funciona la mente creando y pintando toda esa clase de mundos, será capaz de percibir a Buda y comprender su verdadera naturaleza."
Avatamsaka Sutra.

La sabiduría de los árboles


Una compañera comparte esta reflexión:


"Hace días le había escrito a un compañero un mensaje con ideas interesantes y querría saber lo que opinaba…

No llegaba ninguna respuesta…..

Me pregunté: ¿Qué puedo hacer para que me conteste? ¿Cómo me podría comunicar para que me conteste? ¿Por facebook, por e-mail, tal vez un whatsApp….?? Estoy esperando una respuesta, una opinión…. 
Llega el momento de meditar. 
Me siento, junto con otros. 
Es una meditación guiada, y en algún momento se nos invita a visualizar un árbol, sentir la corteza de su tronco… Conecto. 
Toco la corteza con las manos de mi mente, el tronco…
Vivo la experiencia. 
Y me comunico con el árbol, con su estabilidad, su quietud, su silencio, su paciencia….
Un día el árbol tal vez tendrá la visita de una ardilla, otro día de un pájaro, o sus ramas protegerán a una bandada entera de aves….
El sigue, silencioso y estable, siendo quien es. 
Siento alegría y alivio. Siento la magia de la paciencia, de no insistir, no empujar, no querer manipular a los demás según mis esquemas y hábitos. 
Saboreo la alegría de dejar que las personas a mi alrededor sean libres, que tengan espacio para hacer lo que desean hacer en el momento en el que elijan. Y entonces a la respuesta a mi mensaje le daré la bienvenida en el momento en el que llega. Espera, crea espacios….

¡Gracias, árbol! Gracias a ti estoy abriendo mi mente y mi corazón, estoy aprendiendo a acoger lo que la vida me ofrece en cada momento. A abrirme a la magia de lo inesperado. 
Gracias, compañero, por no contestar mi mensaje enseguida! 
La vida se encarga a que las respuestas lleguen. 

Paciencia