"La mente es cómo un artista, capaz de pintar los mundos. Todo lo percibido surge del mismo funcionamiento de la mente. No hay nada que no surja de ella. Si la gente comprende cómo funciona la mente creando y pintando toda esa clase de mundos, será capaz de percibir a Buda y comprender su verdadera naturaleza."
Avatamsaka Sutra.

LOS 14 ENTRENAMIENTOS



Primer Entrenamiento: Apertura

Conscientes del sufrimiento creado por el fanatismo y la intolerancia, tomamos la determinación de no ser idólatras ni aferrarnos a ninguna doctrina, teoría o ideología, incluidas las budistas. Las enseñanzas budistas son medios que nos guían para ayudarnos a observar profundamente y a desarrollar nuestra comprensión y compasión. No son doctrinas por las que debamos luchar, matar o morir.


Segundo Entrenamiento: No-apego a puntos de vista

Conscientes del sufrimiento creado por el apego a nuestros puntos de vista y percepciones erróneas, tomamos la determinación de evitar ser intolerantes  y aferrarnos a nuestros puntos de vista actuales. Aprenderemos  y practicaremos el no-apego a nuestros puntos de vista para poder estar abiertos a las experiencias y a las comprensiones de otros. Somos conscientes de que el conocimiento que poseemos actualmente no es inmutable ni verdad absoluta. La verdad se encuentra en la vida, y observaremos la vida, dentro y alrededor de nosotros, en cada momento, preparados para aprender lo que nos tiene que enseñar.


Tercer Entrenamiento: Libertad de pensamiento

Conscientes del sufrimiento producido al imponer nuestros puntos de vista a otros, tomamos la determinación de no forzar a otros, ni siquiera a nuestros hijos, por ningún medio, (ya sea por autoridad, amenaza, dinero, propaganda o adoctrinación) a adoptar nuestros puntos de vista. Respetaremos el derecho de los otros a ser diferentes y a elegir qué creer y cómo decidir. Sin embargo, ayudaremos a otros a renunciar al fanatismo y a la intolerancia a través de un diálogo compasivo.

Cuarto Entrenamiento: Consciencia del Sufrimiento

Conscientes de que la observación profunda de la naturaleza del sufrimiento puede ayudarnos a desarrollar compasión y a encontrar salidas al sufrimiento. Tomamos la determinación de no cerrar nuestros ojos ante el sufrimiento. Nos comprometemos a encontrar formas, incluyendo el contacto personal, imágenes y sonidos, para estar en contacto con aquellos que sufren , para así poder comprender su situación en profundidad y ayudarles a transformar su sufrimiento en compasión, paz y alegría.


Quinto Entrenamiento: Vida simple y sana

Conscientes de que la auténtica felicidad esta arraigada en la paz, la solidez, la libertad y la compasión, y no en la riqueza o la fama, estamos determinados a no centrar nuestra vida en la fama, el beneficio, la riqueza o el placer sensual, ni tampoco en acumular riquezas mientras que millones pasan hambre y mueren. Nos comprometemos a vivir con sencillez, compartiendo nuestro tiempo, energía y recursos materiales con aquellos que están en necesidad. Practicaremos un consumo consciente y responsable, no haciendo uso de alcohol, drogas o cualquier otro producto que aporte toxinas a nuestro cuerpo y consciencia , o al cuerpo y la consciencia colectivos.

Sexto Entrenamiento: Manejando la cólera

Conscientes de que la ira bloquea la comunicación y crea sufrimiento, tomamos la determinación de cuidar de la energía de la ira cuando surja en nosotros y de reconocer y transformar las semillas de ira que duermen en lo profundo de nuestra consciencia. Cuando surja la ira en nosotros, estamos determinados a no hacer o decir nada. Practicaremos la respiración consciente y el caminar consciente, reconociendo, transformando, abrazando y observando profundamente nuestra ira. Aprenderemos a contemplar con la mirada de la compasión a aquellos que creemos que son la causa de nuestra ira.


Séptimo Entrenamiento: Viviendo en el momento presente

Conscientes de que la vida está disponible únicamente en el momento presente y de que sólo es posible vivir felizmente en el aquí y el ahora, nos comprometemos a entrenarnos para vivir en profundidad cada momento de nuestra vida diaria. Intentaremos no perdernos en la dispersión o dejarnos llevar por preocupaciones sobre el pasado o el futuro, ni por el ansia, la cólera y los celos en el presente. Practicaremos la respiración consciente para volver a lo que ocurre en el momento presente. Tomamos la determinación de aprender el arte de vivir con atención plena, contactando con los elementos maravillosos, refrescantes y curativos que están dentro de nosotros y a nuestro alrededor. Alimentando las semillas de alegría, paz, amor y comprensión en nosotros mismos, facilitando así el trabajo de transformación y la sanación  en nuestra consciencia.


Octavo Entrenamiento: Comunidad y comunicación

Conscientes de que la falta de comunicación siempre conlleva separación y sufrimiento, nos comprometemos a entrenarnos en la práctica de la escucha compasiva y del habla amable. Aprenderemos a escuchar profundamente, sin juzgar ni reaccionar, y nos abstendremos de pronunciar palabras que puedan crear discordia o causar una ruptura en la comunidad. Haremos todo lo posible por mantener la comunicación abierta y reconciliar cualquier conflicto por pequeño que sea.


Noveno Entrenamiento: Habla veraz y amable

Conscientes de que las palabras pueden causar felicidad o sufrimiento, nos comprometemos a aprender a hablar constructivamente y sinceramente, utilizando sólo palabras que inspiren esperanza y confianza.
Tomamos la determinación de no mentir por interés personal o para impresionar a la gente, y tampoco pronunciaremos palabras que puedan causar división u odio. No difundiremos noticias de las que no sepamos su certeza, ni criticaremos o condenaremos cosas de las que no estamos seguros. Haremos todo lo posible para denunciar cualquier situación de injusticia, incluso cuando al hacerlo pongamos en peligro nuestra propia seguridad.


Décimo Entrenamiento: Protegiendo a la Sangha

Conscientes de que la esencia y el propósito de una Sangha es la práctica de la comprensión y la compasión, estamos determinados a no usar la comunidad Budista para nuestro propio beneficio ni transformar nuestra comunidad en un instrumento político. Una comunidad espiritual deberá, sin embargo, tomar una posición clara en contra de la opresión y la injusticia y se esforzará por cambiar la situación sin involucrarse en conflictos partidistas.


Decimoprimer Entrenamiento: Modo de vida correcto

Conscientes de que nuestro planeta y nuestras sociedades han sido objeto de gran violencia e injusticia, nos comprometemos a no vivir con una vocación que perjudique a los humanos o a la Tierra. Haremos todo lo que este en nuestras manos para elegir una forma de ganarnos la vida que nos ayude a hacer realidad nuestro ideal de comprensión y compasión. Conscientes de las realidades sociales, económicas y políticas globales, actuaremos responsablemente como consumidores y ciudadanos, no invirtiendo o consumiendo productos de compañías que priven a otros de la posibilidad de vivir dignamente.


Decimosegundo Entrenamiento: Reverencia a la Vida

Conscientes del sufrimiento causado por la guerra y los conflictos, tomamos la determinación de cultivar la no-violencia, la comprensión  y la compasión en nuestra vida diaria. Promoviendo una educación por la paz, la mediación y la reconciliación en familias, comunidades, naciones, y en el mundo. Tomamos la determinación de no matar y no permitir que otros maten. Practicaremos diligentemente la observación profunda de la realidad con nuestra Sangha para descubrir la mejor manera de proteger la vida y prevenir la guerra.


Decimotercer Entrenamiento: Generosidad

Conscientes del sufrimiento causado por la explotación, la injusticia social, el robo y la opresión, nos comprometemos a cultivar la bondad y a aprender formas de trabajar para el bienestar de personas, animales, plantas y minerales. Practicaremos la generosidad compartiendo nuestro tiempo, energía y recursos materiales con aquellos que estén situación de necesidad. Tomamos la determinación de no robar ni poseer nada que pertenezca a otros. Respetaremos la propiedad de los demás, pero intentaremos, sin embargo, prevenir que los demás se aprovechen del sufrimiento humano o del sufrimiento de otros seres.

Decimocuarto Entrenamiento:  Conducta correcta

Conscientes de que las relaciones sexuales motivadas por un deseo compulsivo no pueden disipar el sentimiento de soledad, si no por el contrario crear más sufrimiento, frustación y aislamiento, estamos determinados a no involucrarnos en relaciones sexuales sin mutua comprensión, amor y un compromiso a largo plazo. En las relaciones sexuales, debemos ser conscientes del sufrimiento futuro que pueda ser causado. Sabemos que para preservar nuestra felicidad y la de los demás debemos respetar los derechos y los compromisos tanto propios como ajenos. Haremos absolutamente todo lo posible para proteger a los niños de abusos sexuales y prevenir que parejas y familias se rompan por una conducta sexual inapropiada. Trataremos nuestro cuerpo con respeto y preservaremos nuestras energías (sexual, aliento y espirítu) para la realización de nuestro ideal Bodhisattva. Tomaremos consciencia de la responsabilidad de traer nuevas vidas al mundo, y meditaremos sobre el mundo al cual estamos trayendo nuevos seres.



(Para miembros monásticos) Conscientes de que la aspiración de un monje o una monja sólo puede ser llevada a cabo cuando deja atrás completamente las ataduras del amor mundano, nos compromentemos a practicar la castidad y a ayudar a otros para que puedan protegerse. Somos conscientes de que el sentimiento de soledad y sufrimiento no puede ser aliviado por la unión de dos cuerpos en una relación sexual, sino con la práctica de la comprensión y la compasión verdaderas.  Sabemos que una relación sexual destruirá nuestra vida como monje o monja, nos impedirá comprender nuestro ideal de servicio a todos los seres, y dañaría a otros. Tomamos la determinación de no reprimir o maltratar nuestro cuerpo, ni mirar a nuestro cuerpo sólo como un instrumento. Trataremos a nuestro cuerpo con respeto y preservaremos nuestras energías (sexual, aliento y espíritu) para la realización de nuestro ideal bodhisattva.